Bueno, pasaron los principales dias estos de felcitaciones que van y vienen. ¡Claro que en mi caso, y a pesar de no ser muy partidaria de este tráfico, resulta que sí, que he mandado mensajes a mucha gente! Pero, silecio absoluto de los que con más ilusión esperaba. Se olvidaron de mí, una vez más. No, no hay sitio para Blanca en un mundo de falsas y radicales interpretaciones. ¿Que digo a alguien, te quiero? Silencio por respuesta como si fuera la propuesta definitva de matrimnio de la que hay que protegerse. ¡Pero qué tontos son los hombres! ¡Si yo no busco eso! Siento un gran vacío, una tremenda soledad, una rotunda necesidad de recluirme, más que ya lo estoy, en mí. Si no puedo expresar mis sentiemientos, si soy considerada un peligro matrimonial, si sólo consigo pasarlo mal, ¿qué otro remedio me queda? Y si alguien me leyese y me aportase algo, sería un alivio, pero tampoco mis escritos son como para perder el tiempo escribiendo dos palabras. En fin, feliz noche y feliz mañana y una carga de besos para quién los quiera.
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